31st
Concentrarse en situaciones poco claras cuando apremia la calamitosa/confortable realidad es de un modo u otro gratificante y asfixiante a la vez.
Cuando intentamos cosificar conceptos que merecen una reflexion mucho mas compleja -desde el punto de vista racional- y que debieran tender a hacerse de una manera mas conciensuda, amplia y sin limitaciones, pierden toda fuerza aquellas afirmaciones que se hacen con aquellas premisas que tiene muy poco peso argumental.
Es exactamente eso lo que me pasa con la mirada que se le da al concepto “palabra de Dios”. Esta se le comprime y acota a simples hojas encuardenadas, a textos ordenados cronologicamente y finalmente, a tinta escrita sobre papel. Creanme, no puedo creer que eso y SOLO eso sea la palabra de Dios.
Creo en la palabra de Dios como algo vivo, que esta en costante movimiento, que circula por las mentes y corazones de los que creemos en ella -y aun más- que se va develando/construyendo junto con el transitar de nuestra humanidad.
Cuando nuestro sistema de vida se fundamenta en (solo) premisas de tipo cultural, el golpe resulta devastador al darnos cuenta que estas tienen bases endebles, poco claras y - aun mas grave - racionalmente contradictorias. Las convicciones que creíamos a pie firme y que sustentaban cada uno de nuestros actos pasan a ser escuálidos y penosos argumentos frente a la realidad que nos permea día a día.
Frente a este segundo de lucidez (?) declamo mis afirmaciones o verdades reveladas (?)
- Las religiones - en todas sus modalidades y sabores - han sido nefastas y una perdida de tiempo en mi devenir desde que nací hasta ahora. (Actualización 02-09-10: ya no estoy tan seguro de esto. De un tiempo a esta parte he tendido a reconciliarme con ellas)
En construcción…
Ya di el primer paso y me siento orgulloso. Creo que he entendido que a fuerza de intenciones desafiantes se puede comenzar a construir edificios de solidad bases.
La constante tensión que se sufre durante el instante mismo de la concepción del acto decisivo, me recuerda que somos humanos de tomo y lomo, de enjundias, de medula y confió que estas mismas características sean las que me den el triunfo deseado (y no crean que es mucho lo que pido).
Ya pues, le damos a la tercera parte. Deséenme buena suerte, buena vibra y todas esas tonteras.
Que dios me acompañe y a vosotros también
A veces es difícil entender que los cambios, de algún modo, pueden llegar a definir nuestro futuro a mediano y largo plazo; atendiendo a la propia búsqueda de la madures consolidada que con tanto ahincó algunos pretendemos encontrar.
Desde hoy la premisa en mi vida será esa: cambios!!!
Dios me guía